La difracción en fotografía: Un fenómeno a evitar: ¿Cómo nos afecta?
"Como fotógrafo, ¿qué me importa todo esto?",
se estará preguntando usted. No hay más que pensar que los rayos
de luz, en su recorrido por el interior del objetivo, chocan con las laminillas
del diafragma y que estás son objetos opacos bastante afilados.
En efecto, al incidir la luz sobre cada punto del borde del diafragma, los
trenes de ondas secundarios formados por la difracción, forman en su
conjunto la figura difusa de uno o más anillos de interferencia concéntricos
(el número observable dependerá de la intensidad de la luz incidente)
llamados anillos de Airy (marcado con flechas en las figuras 3A, 3C y 3D).
Este disco es tanto más patente cuanto más se cierra el diafragma.
Puede hacerse uno idea de cómo aumenta el efecto de la interferencia
jugando con el programa simulador de difracción —incluido en la
página web del Departamento de Física de la Universidad del Estado
de Oregón (EE.UU)—, modificando varios parámetros como
el diafragma del objetivo, longitud de onda, separación, etc., aunque
con las limitaciones y diferencias que impone una rendija lineal como la recogida
en la web, respecto a una circular como el diafragma.
Basta colocar el número de frentes en 2, la distancia (a) en un valor
aproximado de 14 y graduar la anchura de la abertura (b), equivalente al diafragma,
a nuestro antojo. La gráfica inferior con forma de campana bajo la que
subyacen dos picos secundarios rodeando al principal (figura 3D), se correspondería
con el corte a-b del disco de Airy representado en de la figura 3A. Observad
de paso el efecto de la longitud de onda en la intensidad de difracción,
tomando como punto de partida la región del verde (500 nm), que es la
de mayor sensibilidad para el ojo humano.
Ni que decir tiene que, en situaciones normales, cuando lo que fotografiamos
no es una estrella ni un punto de luz sino un objeto o un animal, la difracción
no provoca un sólo anillo de Airy, sino tantos anillos como puntos de
luz tenga la imagen y, en conjunto, los millones de discos y las interferencias
entre ellos, son los que dotan a la imagen global de un aspecto degradado y
sin contornos bien definidos.
En síntesis, los factores que afectan a la difracción son los
siguientes:
- La anchura de la rendija (apertura del diafragma): Cuanto menor sea ésta, mayor será la intensidad y el número de los anillos de difracción.
- La longitud de onda de la luz (en nuestro caso, en que por lo general no
usamos fuentes monocromáticas, no resulta un factor importante): En cualquier
caso, cuanto mayor sea la longitud de onda (zona del rojo-naranja) más
separados estarán los anillos y por tanto menor nitidez tendrá la
imagen.
- La distancia desde la rendija a al plano focal (que, con ciertas restricciones,
casi puede asimilarse a la focal del objetivo): Tiene un efecto similar al
color de la luz, es decir, cuanto más alejada esté la rendija
menor nitidez tendrá la imagen, lo que resulta un factor muy a tener
en cuenta en el caso de la fotomacrografía, en que los fuelles y tubos
de extensión separan considerablemente la rendija del diafragma del
plano de la película.
- La Intensidad de la luz: Determina el número e intensidad de los anillos
concéntricos de difracción.
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