Arte y fotografía: El ángulo de toma
Lo normal es fotografiar colocado frente al motivo, de pie, con la cámara
a nivel de los ojos y con el plano focal perpendicular al suelo. El tema
se puede captar así sin distorsiones y de forma clara y descriptiva,
pero se obtienen imágenes estandarizadas y poco originales.
Una de las formas de conseguir encuadres originales de temas vulgares,
consiste en saltarnos esta norma a la torera y cambiar el punto de vista.
Cuando optamos por un punto de vista elevado (vista de pájaro),
podemos excluir la línea del horizonte y utilizar el suelo como
fondo. Esto proporciona imágenes muy originales pero, por lo general,
el sujeto principal queda poco destacado sobre el fondo y, si se fotografían
personas, saldrán con la cabeza enorme y distorsionada.
Si fotografiamos a nivel del suelo y hacia arriba (vista de hormiga),
el horizonte e incluso el suelo pueden no aparecer en la foto. El sujeto,
principal resalta mucho más que en el caso anterior, pero pueden
aparecer luces parásitas si se utiliza iluminación cenital.
En retrato destaca demasiado la mandíbula y los agujeros de la
nariz, por lo que está totalmente desaconsejado.
Todos los defectos y deformaciones producidas la variar el ángulo
de la toma, pueden exagerarse intencionadamente utilizando objetivos de
corta distancia focal (granangulares).
También pueden amortiguarse las distorsiones e incluso suprimirse,
empleando cámaras de gran formato y efectuando descentramientos
del objetivo o del respaldo.
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